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JANET YELLEN, LA MEJOR LÍDER POSIBLE PARA LA RESERVA FEDERAL

Janet-Yellen

Ayer publiqué en  Mas de la mitad, un blog de 20 minutos  escrito por mujeres -y destinado a ser leído por hombres y mujeres-con el que colaboro habitualmente, una entrada sobre el futuro liderazgo de Janet Yellen al frente de la Reserva Federal de EEUU.

Su nominación por parte del Presidente Obama ha tenido amplio eco en los medios de comunicación internacionales. No sólo porque será la primera mujer lo que en sí es noticia- que dirigirá la Reserva Federal, sino también porque ostentará un enorme poder en las decisiones económicas de la primera potencia económica mundial, y será una de las personas con mayor capacidad de influir en los mercados financieros mundiales.

Se ha destacado que Janet Yellen ha llegado a este puesto por sus sobrados y reconocidos méritos, su inteligencia,  y una sólida y prestigiosa trayectoria profesional. Pero también, y esto es notable, por sus cualidades personales y su carácter dialogante y colaborativo, rasgos de liderazgo atribuidos generalmente a los liderazgos femeninos.

Con ocasión de su elección, algunos medios de comunicación estadounidenses, como The New York Times, han recuperado sus declaraciones en relación a la presencia de las mujeres en el mundo de la economía, un espacio en el que persiste una enorme brecha de género, particularmente en los puestos de mayor responsabilidad. Como mejor y más cercano ejemplo baste recordar que la Unión Europea no cuenta con una sola mujer en el consejo de gobierno del Banco Central Europeo, compuesto por 23 hombres.

Preguntada al respecto en 1995, Janet Yellen  afirmaba haber tenido muchas oportunidades en su vida, y no sentir que se había enfrentado a la discriminación, subrayando sin embargo que todas las mujeres deberían de disfrutar de esas mismas oportunidades. Con ocasión de una entrevista en 2008, señalaba que no había duda sobre la infrarrepresentación de las mujeres en la economía, y consideraba que, aunque la situación estaba cambiando, lo hacía muy lentamente. En su opinión, las causas de esa falta de representación eran profundas, y similares a las de muchos otros campos científicos, que tienden a no ser muy acogedores para las mujeres, o a no apoyar a las mujeres que se incorporan a ellos. El ritmo de la promoción a niveles superiores seguía siendo decepcionantemente bajo, tal vez, apuntaba, debido a las dificultades para conciliar la vida profesional y familiar. El pasado mes de abril, Janet Yellen recordaba, en un discurso, que había muy pocas mujeres en los niveles directivos de la banca central, aunque su representación estaba aumentando notablemente en los niveles más bajos,  y en los mercados financieros y algunas instituciones. Expresaba su confianza en que se vería a las mujeres ascender a los puestos más altos, que era el momento para que eso sucediera, y que sería un gran desarrollo.

Su elección al frente de la Reserva Federal es, como publicó el economista de la Universidad de Michigan  Justin Wolfers un gran referente: “esta noche siento que el futuro económico de mi hija está en buenas manos. También estoy pensando en decirle que ella también puede crecer hasta convertirse en la economista más poderosa del mundo . Es un potente estímulo”.

La llegada de las mujeres a los puestos de mayor responsabilidad económica es, sin duda, un signo de progreso y de avance, pues desaprovechar el talento de la mitad de la población es un despilfarro en todos los sentidos.  Tiene que llegar el día en el que ser mujer u hombre en un puesto de liderazgo no sea motivo de titular en los medios de comunicación. Eso significará que el género del líder no es esencialmente relevante. Mientras tanto, el ejemplo de Janet Yellen contribuirá a lograrlo.

Un deseo para 2013

armas bajo control

Las cosas cambian cuando una mayoría social lo quiere, y actúa para que cambien. Y cuando un responsable político es capaz de recoger las demandas ciudadanas y traducirlas en cambios legales.

Mi deseo para el año próximo es que se logre, por fin, un Tratado sobre el Comercio de Armas Convencionales.

Aprobar el Tratado supondría contar con un instrumento jurídicamente vinculante para que los Estados adopten controles universales para las exportaciones e importaciones de armas. Un avance enorme para fortalecer los derechos humanos, el derecho internacional humanitario, y por tanto la paz y la seguridad.

El pasado mes de julio, Estados Unidos y Rusia, entre otros países, solicitaron más tiempo para aprobar el Tratado, lo que lo ha retrasado de nuevo. Pero, como señala Intermón Oxfam, se ha logrado ya un apoyo amplio para lograrlo, que ha ido creciendo en muchos países del mundo gracias a la movilización y a la acción ciudadanas.

Las negociaciones se reanudarán en marzo de 2013.

En estos días, la sociedad estadounidense, conmocionada por la reciente tragedia sucedida en Newtown -donde murieron asesinados veinte niños y niñas, y seis adultos- ha empezado a expresar la necesidad de “hacer algo para cambiar”, para que esta situación no vuelva a repetirse, para afrontar la violencia que, cada año, ejercen personas que, en virtud de la segunda enmienda constitucional, están en posesión de armas de fuego en el país.

En su discurso  tras la tragedia, el Presidente Barack Obama se comprometió a “utilizar todo el poder” presidencial para cambiar las cosas. “Estas tragedias deben terminar. Se nos dirá que las causas de esa violencia son complejas, y eso es cierto. Pero eso no puede ser una excusa para la inacción. Tenemos la obligación de intentarlo. ¿Estamos dispuestos a decir que la violencia que ataca a nuestros niños año tras año es el precio que pagamos por nuestra libertad?”.

Este cambio es, sin duda, un profundo cambio cultural. Y como cualquier cambio de raíces culturales, tomará tiempo y determinación, y requerirá una sociedad movilizada que reclame a los liderazgos políticos cambios legislativos efectivos, programas de prevención y educación en las escuelas, en definitiva, una verdadera política integral contra la violencia.

El poderoso lobby de las armas, la Asociación Nacional del Rifle, se opondrá. Cualquier tramitación legislativa efectiva para imponer mayores controles requerirá un enorme esfuerzo. Como señala el New York Times en su editorial de hace un par de días, durante años se han presentado proyectos de ley de control de armas que han sido rechazados.

Pero ahora parece existir una nueva movilización ciudadana que puede cambiar las cosas. La firma, en apenas tres días, por parte de casi 160.000 personas, de una petición en la web de la Casa Blanca para que el presidente Barack Obama trabaje por un mayor control de la armas en el país es alentadora.

Junto a ese cambio esperanzador, sería deseable que Estados Unidos, en coherencia, cambiara también su posición en las negociaciones internacionales en marcha, contribuyendo a hacer posible la aprobación de un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas. 

Ese Tratado es mi deseo para el 2013.